L.C.
Héctor García A.| Codipacs Chilpancingo-Chilapa
¿Qué otros elementos nos pueden servir en
esta salud mental? alimentación y descanso adecuados. Yo creo que todos lo tenemos
claro, pero solo añadiré esto: recuerden que muchas compensaciones para lo que
hacemos, especialmente por los demás, vienen en forma de alimentos. Entonces,
los desórdenes alimenticios nuestros tienen que ver con comer excesivamente,
comer muchas cosas dulces o comer muchas cosas refinadas de alto precio.
Detrás
de cada uno de esos excesos hay un pequeño diagnóstico. Te lo digo no para que
te amargues, te lo digo para que lo tengas en cuenta y para que lo para que lo
superes. Cuando tú tienes que darte algún gusto de alto costo económico,
restaurante finísimo, etc, en vez de estar peleando con eso o dándote esa clase
de gustos, trata de ver qué estás tratando de equilibrar con eso.
Entonces, alimentación y descanso deben ser adecuados.
Otro elemento para la salud mental, es
la creatividad. ¿Tú qué haces además de tus labores religiosas, escolares,
del hogar o del trabajo? Yo creo que es de lo más descuidado que tenemos muchos
de nosotros y me incluyo.
Estoy
trabajando en eso. Yo trabajo en una oficina y trato de aplicar lo que
predico y aprendo en mi comunidad y en mi parroquia. Por ejemplo, aquí les
confieso desde hace unos meses me he dado a la tarea, sin ninguna evaluación,
sin que sea una tarea más, porque ya uno tiene muchas tareas, me he
puesto “la tarea” de leer y escribir, además de que tocar la guitarra
es mi pasión y ahora me he propuesto a perfeccionar nos solo la guitarra, sino
aprender a tocar el piano.
¿Qué pasa si yo escribo algo? No lo se…
Como nosotros sabemos, tenemos, en la provincia, gente que escribe muy bien.
¿A propósito, qué quiere decir escritura
creativa? Haga una poesía, escriba un cuento, haga una novela. Suena raro, ¿no?
me asombra ver la creatividad literaria que había en otros tiempos. Es que
todos esos padres antiguos, todos esos frailes antiguos, algunos laicos,
cultivaban la creatividad de maneras que hoy a nosotros nos parecen hasta
extrañas.
Había quien se dedicaban a la historia y
eso ¿Por qué? Por una afición que tenían a escribir historia e historias. Yo no
sé si lo que hago es escritura creativa o qué es.
¿Dónde está tu creatividad? ¿Por qué la
creatividad es importante? Mira, es un descanso del deber, una cosa que fatiga
cualquier corazón es pasar todo el día entre estos verbos: ahora debo, ahora me
toca, ahora me toca y después debo. Tengo que hacer esto. Y en esos tres verbos
se le va uno el día.
Ahora tengo que, después debo y después me
toca. Al otro día, primero me toca, después debo y después… y todo el día así.
Eso te hace sentir una máquina, eso te
desgasta, eso te drena. Tú necesitas algo que sea diferente y eso te lo da la
creatividad, la música, la pintura. Hacer eso, hace un bien muy grande,
canaliza fuerzas, trae descanso, te ayuda a descubrir posibilidades tuyas.
¿Cuáles son esas creatividades tuyas? No confundir la creatividad con otras actividades. Por ejemplo, si
tú estás practicando un deporte, eso está bien, ya lo mencionamos antes, pero
además de practicar un deporte, aquí decimos creatividad. Creatividad es hacer
algo que no existe, como lo que he dicho, una poesía, una novela, un canción.
Yo estoy aquí, escribiendo, estoy un poco
atrasado en mi propósito, pero ahí voy y me ha servido y me parece bonito.
Conocí también un hermano que practica el origami, esto de plegar papel, y
hacen unas maravillas con el famoso origami, y ahora hasta da cursos.
El Autoconocimiento y la Gratitud |
Cuestiones prácticas.
Entonces, todo eso ayuda a la salud mental.
Y por supuesto vamos a terminar esta parte, la salud mental con el
autoconocimiento y la gratitud.
Si a mí me preguntaran cuál es la palabra
que de manera más eficaz puede mejorar la salud mental de un ser humano, no lo
dudaría un momento, es la palabra gracias.
Al
grado que el Papa Francisco, invitaba constantemente a hacerlo.
“Estas actitudes se
resumen en tres palabras fundamentales: permiso, gracias y perdón”. A estas, el Santo Padre siempre añade una regla de oro
indispensable para la supervivencia matrimonial.
Aumente usted el número de veces que dice
la palabra gracias a Dios, gracias al hermano, gracias a quien preparó los
alimentos, gracias al que me abrió la puerta, gracias al que me dio un vaso de
agua. Gracias.
Aumenta el número de veces la palabra
gracias. y usted verá lo que eso trae.
Bueno, yo les prometí que eran consejos
prácticos, espero que no sean demasiado prácticos,
que digan, "¿Para esto nos hicieron leerlo esto?”
1.
"Permiso" (o "¿Puedo?"): La virtud del respeto
A menudo, la confianza que da la familia se confunde con el
derecho a invadir el espacio, el tiempo o la privacidad del otro. El Papa Francisco explica que la palabra permiso nos
ayuda a no ser entrometidos en la vida de los demás. Teológicamente,
pedir permiso es un acto de profunda reverencia ante la libertad y la dignidad
del cónyuge o del hijo. El amor verdadero no irrumpe por la fuerza; llama a la
puerta y espera.
Aplicación práctica: Antes de
tomar una decisión que afecte la economía del hogar, o los planes del fin de
semana, pregúntale a tu cónyuge: "¿Qué te parece si hacemos esto?".
Con los hijos adolescentes, se traduce en el acto físico de tocar la puerta de
su habitación antes de entrar. Es reconocer que, aunque compartimos la vida, el
otro no es de mi propiedad.
2.
"Gracias": La virtud de la gratitud
En la rutina, es muy fácil dar las cosas por sentadas. Creemos que
el otro "tiene que" hacer ciertas cosas porque es su obligación. El Papa nos recuerda un antiguo refrán: "el bien
nacido es agradecido" y afirma que la gratitud es "la sangre
del alma noble". Desde la fe, la gratitud es la memoria del
corazón; es reconocer que todo lo que recibimos del otro es un don.
Aplicación práctica: Agradece lo ordinario. Dile
"gracias" a tu esposa por la cena que preparó (aunque lo haga todos
los días), dale las gracias a tu esposo por llevar a los niños al colegio, o a
tus hijos por recoger la mesa. Cuando verbalizamos la gratitud, blindamos el
hogar contra el virus de la insatisfacción y la queja.
3.
"Perdón": La virtud de la humildad y la sanación
Es la palabra más difícil de
pronunciar, porque exige doblegar nuestro orgullo. El Papa advierte que quienes creen que no tienen que pedir
perdón por nada sufren del peor de los pecados: la soberbia. En toda familia nos equivocamos, nos lastimamos y nos
ofendemos. El perdón es el oxígeno que impide que la convivencia se
asfixie; es el eco de la misericordia de Dios en el comedor de nuestra casa.
Aplicación práctica: Sé el primero en pedir disculpas,
incluso si sientes que tú solo tuviste el 10% de la culpa. Un simple "perdóname,
hablé sin pensar", o "siento mucho haber reaccionado así",
desarma la tensión inmediatamente. Y, tan importante como pedirlo, es saber
otorgarlo sin guardar facturas para el futuro.
4. La regla
de oro adicional: "No terminen el día sin hacer las paces"
Si revisamos las catequesis y
Ángelus del Papa Francisco sobre la familia, casi nunca menciona las tres
palabras anteriores sin añadir este consejo urgente: “Si nos peleamos en
familia, que no termine el día sin hacer las paces”.
Como pastor, he visto matrimonios destruirse no por un gran
problema, sino por la acumulación de pequeños resentimientos silenciosos. El Papa lo explica con una claridad brutal: "la
guerra fría del día siguiente es muy peligrosa". Si te vas a
dormir enojado, el silencio de la mañana siguiente levanta un muro de hielo que
es mucho más difícil de romper.
Aplicación práctica: No hace falta un largo discurso a
las 11 de la noche cuando ambos están agotados. Como dice el Papa, basta un
pequeño gesto. Una caricia, un "buenas noches", o acercar un
vaso de agua al buró del otro. Ese simple gesto significa: "No estamos
de acuerdo, estamos enojados, pero nuestro matrimonio y nuestro amor son más
grandes que esta discusión."
Si logramos incorporar el permiso, el gracias, el perdón
y la valentía de hacer las paces antes de dormir, te aseguro que
nuestras familias no serán perfectas, pero tendrán cimientos de roca viva para
resistir cualquier tormenta.
La próxima semana hablaremos del como recuperar nuestra Vida
Espiritual, así como hoy, con alguna aplicación práctica.
