COMUNICADO: EN EL CUIDADO DE TODOS, UN VIAJE FELIZ Y SEGURO.
No podemos olvidar que en la carretera – lo mismo que en el tránsito por las ciudades y poblados- el respeto a las normas de tráfico es muy importante porque está en juego la vida propia y la de los demás. La técnica ha puesto a nuestra disposición vehículos cada vez más seguros, pero también cada vez más potentes y rápidos, y el riesgo siempre existe. Prueba de ello es el número de accidentes que siguen cobrando muchas vidas y dejando mucho dolor en las familias.
Tenemos que caer a la cuenta de que el factor principal de la seguridad vial está en nosotros, en el sentido de responsabilidad y en el sentido común que hemos de tener para mantener en buen estado nuestro automóvil, y servirnos de las ventajas de los actuales vehículos, evitando los riesgos innecesarios… Es responsabilidad de todos hacer más humana la circulación vial, y así respetar y cuidar la integridad física y la vida, la propia y la ajena. El cuidado del bien común requiere carreteras y calles en buenas condiciones, con los señalamientos necesarios para transitar de manera segura en ellas, y cuando los caminos tienen grandes estropicios son necesarias señales preventivas que los indiquen. Que al riesgo ordinario de transitar por calles, caminos y carreteras no se añada el temor de ser asaltado o agredido.
Saludo con mucho afecto a todos los profesionales del volante, choferes de trailers, camiones y autobuses, que con mucha frecuencia son un ejemplo de prudencia y caballerosidad al conducir, para nosotros los automovilistas particulares. Admiro su habilidad y pericia al conducir y les pido nunca olviden su gran responsabilidad al hacerlo: no manejar cansados ni mucho menos utilizando sustancias tóxicas o pericos para espabilarse. Su gran fuerza como profesionales del volante es la prudente paciencia que no pierde la calma en los largos trayectos que han de recorrer. Mi reconocimiento y gratitud para quienes manejan ambulancias y carros de bomberos, y para todos los agentes y policías que cuidan el tráfico y la seguridad en las calles, caminos y carreteras.
Todos ayudemos a que nuestro ir y venir sea seguro, no generador de miedo, nerviosismo o molestia, sino fuente de descanso para todos. Pido al Señor mande sus santos ángeles para que los cuiden en su camino.