EL RECLUTAMIENTO DE LOS ADOLESCENTES Y JOVENES
Pbro. Alvaro Sánchez Quevedo
No resulta tan sencillo puntualizar el origen de este modus operandi, ya que es el resultado de un conglomerado de factores sociales, culturales, económicos, legales, emocionales. Se pueden señalar los más evidentes como: un sistema educativo deficiente, la falta de oportunidades laborales, una situación de pobreza y marginación, ausencia de un tejido social fuerte, desintegración familiar, una débil formación en valores cívicos y morales, etc. quienes se convierten en un excelente abono para que este problema se haga cada vez más grande y complejo.
Hace algunos años, la forma de reclutar a los adolescentes y jóvenes se daba por medio de la invitación en las calles, donde de forma seductora se les incitaba a unirse a sus filas con falsas promesas de prosperidad económica, de convertirse en personas que la sociedad iba a respetar y sobre todo a temer, además de la adquisición fácil de un arma. Actualmente sus métodos son más sutiles como el uso de las redes sociales, plataformas digitales, videojuegos, donde ofrecen falsas ofertas de trabajo (chofer, seguridad privada, apoyo logístico) con remuneraciones económicas altas que no tienen competencia con otras ofertas laborales.
No podemos dejar de mencionar la influencia que han tenido varias series, filmes, música, toda una cultura apologética del narcotráfico, quienes han potencializado la oferta a unirse a los grupos delictivos, presentando a los capos (hombres y mujeres) como unos “héroes”, como personas dignas de imitar.
Del año 2000 al 2019 algunas asociaciones civiles en nuestro país señalaron al menos 21 mil menores de edad asesinados, de los cuales aproximadamente 7 mil están desaparecidos.
Es necesario que como sociedad cuidemos a nuestros adolescentes y jóvenes, que en nuestras calles seamos menos indiferentes ante ciertos comportamientos no comunes, que independientemente si conocemos o no a los jóvenes, estemos más alerta. Como familia, tengamos más paciencia con la conducta un poco inestable que ellos manifiestan, evitando a toda costa que se aíslen, que se excluyan de la convivencia en el hogar, y se que suena de pronto un poco exagerado, pero es conveniente que los papás con la ayuda de los dispositivos móviles estén enterados del lugar donde están sus hijos.
También una invitación a los adolescentes y jóvenes, para que sean conscientes de los tiempos complicados que se viven, que no se cansen de informar a sus padres de su ubicación, de sus salidas y de los lugares que visitan.