Pbro. Alvaro Sánchez Quevedo
El pasado 13 de septiembre al
aterrizar en el aeropuerto Internacional el Dorado en Bogotá Colombia, el
documentalista mexicano Samuel Adrián González Almaraz fue arrestado por autoridades
colombianas, debido a un incumplimiento de una resolución judicial en su
contra. El presidente de Colombia
Abelardo de la Espriella informó que son 10 días de privación de su libertad
más una multa equivalente a 15 salarios mínimos colombianos. El motivo del
desacato del creador de contenido regiomontano se debió a que las autoridades
le pedían que bajara del internet su documental “COLOMBIA: FABRICA DE NIÑOS
TRANS”, o que hiciera modificaciones considerables.
¿A que se debe que causó
tanta molestia dicho documental?, resulta que este trabajo periodístico de
Samuel Adrian (que por cierto se encuentra en You Tobe gratuito) aborda una
práctica desde hace ya varios años que se realiza en Cali Colombia, donde en un
hospital, lidereado por el Dr. Mario Angulo, se realizan tratamientos y
terapias de hormonización y cirugías de reasignación de sexos a niños y
adolescentes menores de 15 años, los cuales presentan psicológicamente una
disforia de género.
Sin caer en el
sensacionalismo, “COLOMBIA: FABRICA DE NIÑOS TRANS”, muestra como esta práctica
médica está sustentada en la ideología de género, la cual sostiene sin
argumentos científicos que el sexo biológico no define la identidad sexual sino
la autopercepción de la persona. Se muestran dos testimonios de un varón y una
mujer que ponen a la luz como el abordaje ante la disforia de género no es el
adecuado, y todas las consecuencias que tienen dicho tratamiento.
Que es la disforia de género,
el DSM V lo señala como una marcada incongruencia entre el sexo que uno siente
o expresa y el que se le asigna, de una duración mínima de seis meses,
manifestada por un mínimo de seis características, las cuales son:
1) Un poderoso deseo de ser del otro sexo o
una insistencia de que él o ella es del sexo opuesto. 2) En los chicos, una
fuerte preferencia por el travestismo o por simular atuendo femenino; en las
chicas, una fuerte preferencia por vestir solamente ropas típicamente
masculinas y una fuerte resistencia a vestir ropas típicamente femeninas. 3)
Preferencias marcadas y persistente por el papel del otro sexo o fantasías
referentes a pertenecer al otro sexo. 4) Una marcada preferencia por los
juguetes, juegos o actividades habitualmente utilizados y practicados por el
sexo opuesto. 5) Una marcada preferencia por compañeros de juego del sexo
opuesto. 6) En los chicos, un fuerte rechazo a los juguetes, juegos y
actividades tipicamente masculinos, así como una marcada evitación de los
juegos bruscos; en las chicas, un fuerte rechazo a los juguetes, juegos y
actividades típicamente femeninos. 7) Un marcado disgusto con la propia
anatomía sexual. 8) Un fuerte deseo por poseer los caracteres sexuales, tanto
primarios como secundarios correspondientes al sexo que se siente.
El problema va asociado a un
malestar clínicamente significativo o a un deterioro en lo social, laboral u
otras áreas importantes del funcionamiento.
En el documental se muestra
que entre las causas de esta disforia están: un abuso sexual vivido en la etapa
de la infancia el cual no ha sido tratado, haber tenido padres maltratadores,
rechazo desde el vientre por su sexo, por ejemplo cuando el deseo de la madre
es que sea un varón y en el ultrasonido se entera que es una niña.
También el material audiovisual
pone al descubierto que el tratamiento de hormonización en los niños y
adolescentes, entre otras cosas provocan la esterilización de la persona,
impidiendóles que en un futuro puedan ser papás.
El interesante documental que
lleva más de 3.6 millones de reproducciones, es una buena opción para que sea
visto, no contiene imágenes grotescas, ni su tono es amarillista, por el
contrario, es todo un esfuerzo por hacer conciencia de como la ideología de
género está afectando en muchas dimensiones la vida de nuestra sociedad.
