FAMILIAS NOCTURNAS
Pbro. Alvaro Sánchez Quevedo
Dentro de la sabiduría popular, se acuñó un dicho “la noche se hizo para dormir”, dentro de las 24 horas que tiene el día, nuestro organismo necesita un tiempo para descansar, existen algunas familias que a lo largo del tiempo van desarrollando malos hábitos nocturnos, papás e hijos que por diferentes motivos van alterando sus ciclos de sueño, lo cual obviamente va teniendo repercusiones en el ámbito familiar.Es común que, en el período vacacional la familia se desorganice en cuanto a sus períodos de sueño, la diversión, el encuentro con familiares, la asistencia a fiestas provoca que se permitan desvelarse ya que al siguiente día no existen ciertos compromisos como el trabajo que se tienen que cumplir; pero hay dinámicas familiares, donde el dormir tarde, el desvelarse, el tener ciertas actividades por la noche, es algo común, generando malos hábitos nocturnos.
Algunos estudiosos de la conducta humana señalan que las familias que habitan en grandes ciudades son más propensas a tener ciertas actividades por la noche que les resta tiempo para descansar, debido a las grandes distancias que tienen que recorrer para asistir a sus lugares de trabajo, de estudio, de diversión; aunque estos hábitos nocturnos también se dan en familias que habitan en poblaciones más pequeñas.
No se puede solamente responsabilizar a los papás por los malos hábitos nocturnos, ya que en ocasiones son los hijos quienes desarrollan este desorden que afecta a toda la familia. Ciertamente por su roll en la educación de sus hijos, a muchos progenitores les ha hecho falta poner ciertos límites, mantener ciertas reglas en el hogar.
Entre los malos hábitos nocturnos podemos señalar: cuando algunos miembros de la familia, ya sea el papá que llega tarde del trabajo o uno de los hijos que no tiene mucho orden en su persona, cena en grandes cantidades a altas horas de la noche, esto provoca que debido al proceso digestivo la persona no va a poder conciliar el sueño muy pronto, por lo tanto, tendrá que “entretenerse” en alguna actividad, para permitir que su organismo realice todo su trabajo de digestión, y entonces puede ir a la cama a descansar, provocando todo un círculo vicioso.Otro pésimo habito nocturno que no solamente es exclusivo de los adolescentes y jóvenes, sino también de algunos adultos, es el uso del celular por la noche, sea para conversar con amigos y conocidos, para jugar, para navegar por las redes sociales, es increíble como varias personas llegan a generar toda una adicción al uso nocturno de su dispositivo móvil, donde solamente les quedan unas cuantas horas, no las suficientes, para poder descansar.
El boom de las plataformas streaming también han provocado que en algunos hogares no se respeten las horas de descanso, debido a lo accesible de ver películas, series a la hora que tu lo desees, cuantas veces escucha uno de parte de adolescentes, jóvenes y adultos expresiones como “me piqué con “X” serie y me ví toda la primera temporada”, “estaba tan interesante la película que me dormí hasta que la terminé”. Paulatinamente se va asumiendo como normal el que las personas se queden hasta muy noche consumiendo entretenimiento.
De manera más particular, entre los estudiantes sobre todo de nivel bachillerato y universidad, por la no adecuada organización de su tiempo, sus trabajos, tareas, preparación a exámenes, los posponen para “aprovechar la noche” y a si avanzar en todos sus pendientes, llegan algunos incluso a percibirse como excelentes estudiantes por desvelarse al preparar un examen o entregar un trabajo, siendo que esto es más bien consecuencia de un mal hábito en la distribución de su tiempo; no podemos negar que si existen ciertos períodos de estudio donde hay mucha carga acadpemica y el tiempo no es suficiente, pero existen estudiantes que ya han normalizado el ocupar la noche para sus labores escolares.Es recomendable que las familias con malos hábitos nocturnos revisen la organización de su tiempo, ya que el dormir es un momento importante dentro de la jornada de cada día. El no descansar lo suficiente por la noche sabemos que tiene consecuencias en la salud física y emocional: afecta nuestro sistema inmunológico, nuestros procesos cognitivos (memoria, atención, aprendizaje), altera nuestras emociones, perjudica incluso nuestras relaciones sociales. Aprendamos a dormir bien, que tengamos una buena calidad de sueño.