INTRODUCCIÓN
Después del anuncio de pasión y su resurrección y, de la confesión
de fe de Pedro, Jesús se va dedicar a formar a la comunidad de discípulos. No solo mediante
discursos, sino a través de lo acontece en la vida ordinaria de sus discípulos. En este domingo
y el siguiente, Jesús
abordará dos temas cruciales: “La corrección fraterna
y el perdón”. Dado que la comunidad de discípulo no estaba exenta de
conflictos y dificultades. Reflexionemos el texto de este domingo.
EVOCACIÓN
DEL ESPÍRITU. Un Canto al Espíritu. LECTURAL DEL TEXTO. Mt. 18, 15-20
Si tu hermano te ofende, ve y corrígelo, tú y él a solas. Si te
escucha has ganado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de uno o
dos, para que el asunto se resuelva por dos o tres testigos. Si no les hace
caso, informa a la comunidad. Y si no hace caso a la comunidad considéralo un
pagano o un recaudador de impuestos. Les aseguro que lo que ustedes aten
en la tierra quedará atado
en el cielo, y lo que desaten en la tierra quedará desatado en
el cielo. Les digo también que, si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la
tierra para pedir cualquier cosa, mi Padre del cielo se la concederá. Porque
donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, yo estoy allí, en medio de ellos.
ELEMENTOS PARA
LA COMPRENSIÓN DEL TEXTO
· Cuando de pronto
alguien de la comunidad se porta de manera indebida, lo primero que hacemos es
murmurar o bien criticar. La primera lectura de este domingo (Ezequiel 33, 7 –
9), nos recuerda el deber de dirigirnos al hermano a fin de que cambie
de conducta. De no hacerlo
y quedarnos callados,
o en el peor de los casos
criticarlo, de ello Dios nos pedirá cuentas.
·
En esta misma línea, el Evangelio de Mateo, nos
invitar a no permanecer indiferentes. El tema que nos propone el texto es: “La
Corrección Fraterna en la Comunidad Cristiana”. El Principio fundamental de la
corrección fraterna en la comunidad de discípulos es: “la Salvación del
hermano”. No es hacer chisme, ni mucho menos “leña del árbol caído”. Ahora
bien, la corrección fraterna es un proceso: “Primero, se corrige personalmente;
segundo, se hace con uno o dos testigos; se tercera, involucra a la Comunidad”.
·
El texto señala el aspecto sanador y terapéutico de
la comunidad: “Díselo a la Comunidad”. La comunidad es responsable de los que
han errado en el camino de la vida. La comunidad de discípulos ha de mirar,
acoger y curar al hermano que se ha portado de manera indebida. En este
sentido, el discípulo y la comunidad, asumen el aspecto sanador
y terapéutico, por medio de la corrección
fraterna, en la medida que se mantiene constante en la oración (la
oración como esa apertura a Dios y a los hermanos), y se reúne
en el nombre del Señor
(reunirse en nombre del Señor es asumir su proyecto, su evangelio, sus opciones y su estilo).
ILUMINACIÓN: VI PLAN DIOCESANO DE PASTORAL
·
Detrás de la corrección fraterna hay toda un visión
antropológica y eclesiológica. El otro, es un hermano y antes de condenarlos
habrá que buscar su salvación integral. Una visión y practica de una iglesia
como “Lugar de Encuentro, Diálogo y Solidaridad.
· En
nuestro VI Plan Diocesano de Pastoral, afirmamos que Jesucristo soñó una
Iglesia como lugar de Encuentro, Diálogo y Solidaridad. Y Para hacer de la
Iglesia un lugar de Encuentro, Diálogo
y solidaridad, necesitamos en primer lugar vivir la comunión. Y la vivencia
de la comunión inicia cuando miro al otro como un bien y como un don. Lo primer que tenemos
que aprender en la comunidad es mirar al otro como bien, y no su error o
defecto. En segundo lugar, cuando la iglesia vivir y promover la “Cultural del Encuentro”. La cultura del encuentro nos permite
mirar la necesidad del otro, tendemos puentes y, nos hacemos cercanos a los que
sufren a causa de una caída. En tercer lugar, cuando la iglesia se hace “Casa
de todos”. Donde todos, sin marginación alguna, encuentra refugio, ayuda y
protección por más grandes que sean nuestros errores. La iglesia es una casa
siempre abierta para todos. Y, en cuarto lugar, cuando la iglesia se convierte
en un espacio motivador y sanador. La parroquia ha de ser un espacio donde se
fortalezca la fe, se dé respuesta a las necesidades y preocupaciones más
apremiantes de las personas, donde se discierne con criterio cristiano los
problemas que suceden en la comunidad (Cf. “Jesucristo Soñó
una Iglesia lugar
de encuentro, diálogo y Solidad” .VI Plan Diocesano de Pastoral, 2020 –
2027. Arquidiócesis de Acapulco Pág. 48 – 50)).
COMPROMISO. ¿Cómo vivimos y practicamos la corrección fraterna en
nuestra comunidad parroquial? ¿Qué necesitamos fortalecer, a nivel personal o
comunidad, para ser una iglesia como espacio de encuentro, diálogo y
solidaridad?
ORACIÓN. Te invitamos a realizar una oración, personas o
comunitaria, con los elementos que más hayan resonado en tu interior.