ECCLESIA | COMO RECUPERAR NUESTRA VIDA ESPIRITUAL – LA LECTURA ESPIRITUAL, VIVIR LA EUCARISTIA, AYUDAR AL PROJIMO y DIRECCION ESPIRITUAL (7) - MAR ADENTRO - Seminario de Información y Evangelización de la Arquidiócesis de Acapulco

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domingo, 20 de septiembre de 2026

ECCLESIA | COMO RECUPERAR NUESTRA VIDA ESPIRITUAL – LA LECTURA ESPIRITUAL, VIVIR LA EUCARISTIA, AYUDAR AL PROJIMO y DIRECCION ESPIRITUAL (7)

 



L.C. Héctor García A.| Codipacs Chilpancingo-Chilapa

Tercera recomendación, hacer cotidianamente una lectura espiritual. Hay que alimentar nuestra alma, hay que darle algo a la cabecita, también hay que darle inspiración al corazón.

No tiene que ser larga tu lectura espiritual, normalmente sirve más tener unos pocos autores de cabecera, pero ser fiel a ellos.

Voy a recordar a uno de hermanos Capuchinos Menores, que más he admirado yo y lo digo en público, lo he dicho muchas veces, el Cardenal Raniero Cantalamessa, quien durante muchos años fue el Predicador de la Casa Pontificia.

Las predicas del Cardenal Raniero Cantalamessa —presentadas tradicionalmente durante los viernes de Adviento y Cuaresma ante el Papa y la Curia Romana— se caracterizan por su profundidad bíblica, la patrística y un tono eminentemente kerygmático (anuncio directo del Evangelio).

·       El Centramiento en Cristo (Cristocentrismo): Toda su predicación orbita en torno a la persona viva de Jesucristo, el redescubrimiento de la salvación por la fe y la vigencia de la Cruz en la vida cotidiana.

·       Neumatología (El Espíritu Santo): Es ampliamente reconocido por sus reflexiones sobre el Espíritu Santo. Define el "Bautismo en el Espíritu" no como un sacramento nuevo, sino como la revitalización de la gracia baptismal ya recibida.

·       Unidad Cristiana y Ecumenismo: Sus palabras suelen enfatizar la reconciliación entre cristianos de distintas confesiones, destacando que lo que une a los creyentes en Cristo es infinitamente mayor que lo que los separa.

A lo largo de sus más de 40 años como predicador papal, varios momentos han destacado a nivel mediático y eclesial por su valentía e impacto espiritual:

·       Las Homilías de Viernes Santo en la Basílica de San Pedro: Cada año, por función de su cargo, Cantalamessa es quien pronuncia la predicación en la Pasión del Señor frente al Pontífice. Sus homilías suelen abordar temas éticos, sociales y de conversión interna con directa honestidad.

·       El Apoyo al Renovación Carismática Católica: Sirvió durante décadas como asistente eclesiástico y guía espiritual del movimiento carismático católico (CHARIS), impulsando una corriente de renovación espiritual dentro de la estructura institucional de la Iglesia.

·       Petición al ser nombrado Cardenal (2020): Al ser nombrado Cardenal por el Papa Francisco a los 86 años, Cantalamessa solicitó una dispensa papal para no ser consagrado obispo (requisito habitual para los cardenales), expresando su deseo de morir vistiendo el hábito franciscano capuchino y dedicado exclusivamente a la oración y la predicación.

Otro autor importante es Santo Tomás de Aquino. A mí Santo Tomás me ha hecho muchísimo bien, me ha hecho inmenso bien. Lo digo por todas partes, Santo Tomas de Aquino, al cual sigo estudiando.

¿Cuál es tu autor?. Hay gente que se pega de otros santos, maravilloso, pero que tengas tu tus autores, que estés creciendo en ello, es necesario. Uno no se forma solo en las homilías o en las escuelitas. Además, no se te olvide que los santos son como páginas del evangelio a lo largo de la historia. ¿Cuáles son tus santos, tus santas?. Es necesario seguir aprendiendo.

Cuarta recomendación, vive la Eucaristía. Vívela. Pon todo lo que pueda estar de tu parte. No todos los días se siente mucho, pero pon de tu parte.

Recuerda que no es lo mismo “vivir la Eucaristia” que solo “estar en la eucaristía”. En algún momento un hermano me dijo: “para solamente estar en la eucaristía, de cuerpo presente, que sea solo cuando te lleven en una caja”, en otros momento participa activamente y vívela.

Vivir la Eucarístia, implica convertirse en una "ofrenda viva" que prolonga en el mundo cotidiano lo que se celebra en el altar.

Para un católico practicante, esto no es solo asistir al templo, sino permitir que el misterio pascual (la vida, muerte y resurrección de Cristo) configure la forma de pensar, actuar y relacionarse con los demás.

¿Cómo vivir la Eucaristía en la vida cotidiana?

Las cuatro partes o momentos clave de la Misa ofrecen una guía práctica para estructurar el día a día:

1. Los Ritos Iniciales: Vivir en reconciliación y humildad

·       Acto Penitencial cotidiano: Iniciar el día reconociendo la propia fragilidad, pidiendo perdón y estando dispuesto a perdonar a los demás antes de guardar rencor.

·       Crear comunidad: La Misa empieza reuniendo a la asamblea. En la vida diaria, esto se traduce en buscar la unidad en la familia, el trabajo y la parroquia, evitando la división y el chisme.

2. Liturgia de la Palabra: Escuchar y encarnar la verdad

·       Lectura diaria: Alimentarse de la Sagrada Escritura diariamente (no solo los domingos), dejando que la Palabra de Dios guíe las decisiones profesionales, familiares y éticas.

·       Coherencia de vida: Poner en práctica lo escuchado; ser testimonio de fe mediante las obras y no solo con palabras.

3. Liturgia Eucarística: Entregar la propia vida y dar gracias

·       Ofertorio personal: En el ofertorio se presentan el pan y el vino, fruto del trabajo humano. Vivir este momento implica ofrecer a Dios las tareas diarias, el esfuerzo en el trabajo, las alegrías y sufrimientos cotidianos.

·       Actitud de gratitud: Cultivar una mentalidad de acción de gracias habitual, reconociendo que todo lo recibido es un don de Dios, incluso en medio de las dificultades.

·       Comunión e Identificación con Cristo: Al recibir el Cuerpo de Cristo, la persona se une íntimamente a Él. San Agustín decía: "Conviértete en lo que recibes". Implica reflejar la paciencia, el amor y la misericordia de Cristo hacia los demás.

4. Rito de Conclusión: Ser enviado al mundo (Ite, missa est)

·       Misión y caridad: La palabra "Misa" proviene de la bendición de envío (missio). La Eucaristía concluye con el mandato de ir en paz a amar y servir. Quien comulga a Cristo debe buscarlo de forma prioritaria en los pobres, los enfermos, los marginados y los necesitados.

·       Apostolado cotidiano: Ser "pan partido para los demás", entregando tiempo, escucha y ayuda concreta a quienes nos rodean.

Otras Prácticas concretas para vivir la Eucarístia

·       Preparación previa: Llegar con tiempo a la Misa, revisar las lecturas con antelación y guardar el ayuno eucarístico con conciencia.

·       Adoración Eucarística: Visitar el Santísimo Sacramento durante la semana para cultivar la intimidad en la oración fuera de la Misa.

·       Comunión espiritual: Hacer actos de fe y deseo de recibir a Cristo cuando no sea posible asistir a la Misa diaria.

Quinta recomendación, haz Obras de misericordia, tenemos que volver a hacer boy scouts, o sea, que no termine el día sin hacer una acción buena, pero una acción buena sin retorno. Lo que realmente forma el corazón es que la acción sea sin retorno.

Hazle el bien a alguien que no tenga cómo devolvértelo.

Y por último, Sexta recomendación, tener una dirección espiritual o acompañamiento. A veces uno dice, "Pero, ¿dónde voy a conseguir un director espiritual?" Empieza por confesarte con frecuencia, algunos directores espirituales sugieren que sea al menos cada tres meses, pero yo digo que cada mes esta bien. No vayan a pensar que yo me considero referencia porque solo Dios sabe cuánta miseria cada uno tiene.

Pero yo, por ejemplo, eso se lo aprendí a unos hermanos de la Renovación, hace muchos años, recordando que si nos confesamos con cierta frecuencia, nos ayuda, para que el pecado no coja ventaja. Y bueno, yo trato de seguir eso mismo.

El solo hecho de la confesión, escuchar una palabrita, un consejo te ayuda, pero escucha, escucha: Tú no eres el único que tiene batallas, tú no eres el único que se cansa, tú no eres el único que ha caído, no eres el único que quiere levantarse.

El solo hecho de escuchar, el hecho de consultar, todo eso va levantando.

En síntesis, la vida espiritual se reactiva cuando la persona une sacramentos, oración, lectura, caridad y disciplina.

 

 

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