Pbro. Lic. Bulmario Hernández Morales
INTRODUCCIÓN
Jesús sigue formando a sus discípulos. El evangelio de hace quince
días nos habló acerca de la “corrección fraterna”; el domingo pasado sobre “la
necesidad del perdón”; en cambio en este domingo nos enseña que “su bondad”
supera los límites de la justicia
y los méritos. En Jesús Dios nos revela la plenitud de su bondad:
llama a fariseos y pecadores;
judíos y paganos. Dios nos llama a todos. Su bondad no tiene límites. Esta
bondad es la que el discípulo está llamado a
practicar.
TEXTO DEL
EVANGELIO Mateo 20, 1-16
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El
Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a
contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un
denario por día, los mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana,
vio a unos que estaban
ociosos en la plaza y les
dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo'. Salió de
nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo. Por último, salió también al
caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo:
'¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?' Ellos le respondieron:
'Porque nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Vayan también ustedes a mi
viña'. Al atardecer, el dueño de la viña dijo a su administrador: 'Llama a los
trabajadores y págales su jornal, comenzando
por los últimos hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron, pues, los
que habían llegado al caer
la tarde y
recibieron un denario
cada uno. Cuando les llegó su turno a los primeros,
creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno.
Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: 'Esos que
llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo
que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor'. Pero él respondió
a uno de ellos: 'Amigo, yo no te hago ninguna
injusticia.
¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo
y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo
hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy
bueno?' De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los
últimos''.
ELEMENTO PARA
SU COMPRENSIÓN
· El propietario de
la viña. Es un terrateniente con capacidad para contratar un gran número de obreros.
Es un hombre que sabe trabajar la tierra. Al amanecer
ya está levantado, en la plaza del pueblo, contratando por el jornal habitual
de la época: un denario.
Es un hombre que le preocupan dos cosas: en primer
lugar, que su finca rinda al máximo;
pero también le preocupa que haya gente que termine el día sin nada que
llevar a su casa. Es por ello que sale cuatro veces más a buscar jornaleros: a
las 6 de la mañana ,9 de la mañana, a
las 12
del día, e
incluso a las 5 de la tarde. A estos últimos no les dice cuanto les va a pagar.
· Al terminar la
jornada manda a su administrador a pagar a los jornaleros. Le ordena que
empiece por los últimos. Estos se sorprenden por recibir un denario, pues solo habían
trabajado una hora.
En cambio, los primeros, los de
las 6 de la mañana alimentan la esperanza de recibir más. Pero oh sorpresa,
reciben lo mismo. Era lógico que se indignaran y protestaran. Pero ¿Por qué
Jesús plantea la parábola de esta manera?
¿Por qué el propietario no comenzó
el pago con los primeros sino con los últimos? Porque sin el escándalo y la
indignación de los primeros, no nos daríamos cuenta de la enseñanza de la
parábola.
·
¿Qué nos enseña la parábola? La comunidad a la que
escribe Mateo estaba formada por judíos y paganos, predicar que Dios iba a
recompensar igual a unos que a otros podía provocar un escándalo. Los judíos se
sentían mejores y superiores. Por lo tanto,
¿cómo iban a recibir los mismo que a estos paganos
recién convertidos? ¿qué habían pasado gran parte de su vida sin preocuparse de
Dios y de sus hermanos? Su problema no es un tema de justicia, sino de soberbia
y de envidia. Les molestó la bondad de aquel
propietario.
DISCERNIMIENTO
PERSONAL O COMUNITARIO (Hay tres pasos fundamentales para el discernimiento. Primer paso: “Me escucho; segundo
paso: “escucho a los demás”;
tercer paso: “escucho a Dios”).
Preguntas:
· ¿Qué nos está
sugiriendo Jesús con esta parábola?
·
¿Es que Dios no actúa con los criterios de justicia
e igualdad que nosotros manejamos?
·
¿Será verdad que Dios, más que estar midiendo los
méritos de las personas como lo haríamos nosotros, busca siempre responder
desde su Bondad insondable a nuestra necesidad radical de salvación?