sábado, 18 de julio de 2026

Timonel: Hacia la VI Jornada Mundial de los abuelos y de los mayores. "Yo no te olvidaré" (cfr Is. 49,15)

 TIMONEL: HACIA LA VI JORNADA MUNDIAL DE LOS ABUELOS Y DE LOS MAYORES. "Yo no te olvidaré" (cfr Is. 49,15)

Mons. Leopoldo González González


Con el favor de Dios, el próximo domingo 26 de Julio, en la fiesta de los Santos Joaquín y Ana, abuelos del Señor Jesús, celebraremos la “VI Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores”. Invito a los sacerdotes a anunciar y celebrar esta Jornada en nuestras parroquias y comunidades y a visitar a los ancianos que están más solos, en sus casas o en las residencias donde viven. Nos decía el Papa Francisco, recién que instituyó esta Jornada: “Tratemos que nadie viva este día en soledad. Tener alguien a quien esperar puede cambiar el sentido de los días de quien ya no aguarda nada bueno del futuro; y de un primer encuentro puede nacer una nueva amistad. La visita a los ancianos que están solos es una obra de misericordia de nuestro tiempo”. Es una obra de misericordia que hemos de vivir no de manera extraordinaria u ocasional, sino de manera ordinaria, como parte de nuestro vivir cotidiano. Fortalecer esa conciencia en nosotros es parte importante de esta celebración. 

El tema elegido por el Papa León XIV para este año, “Yo no te olvidaré” (cfr. Is 49,15), nos invita a reconocer que el amor fiel de Dios es la respuesta más profunda a la soledad y al olvido en los que frecuentemente se miran muchos de nuestros ancianos. Es un mensaje de consuelo y esperanza: el Señor conoce nuestro rostro, nunca olvida a nadie, nunca deja de amarnos, ni siquiera cuando los muchos años nos hacen mirarnos más frágiles. Nos dice el Papa que esta celebración “es una oportunidad para redescubrir que la Iglesia está llamada a ser madre de todos y que en cualquier edad es posible descubrirse siempre como hijos e hijas de Dios”. 

Comparto con ustedes una grande alegría: los domingos al ir rumbo a catedral por la avenida costera, miro muchas familias muy contentas caminando hacia la playa, y van los abuelos, los papás y los nietos. Muchas veces, sobre todo las abuelas, apoyadas en los brazos de nietos jóvenes. Un cuadro muy hermoso, como el mar tan hermoso que pone otro brillo en sus ojos. Entre nosotros, gracias a Dios, son muchas más las familias que miran su vida integrada en la vida de los abuelos, y les es posible convivir. Ellos tienen un papel insustituible en nuestra vida, como guardianes de la memoria, testigos de la fe y maestros de vida. Mucho bien nos hace mirarlos y escucharlos.

Nos decía el Papa Francisco: “¡Bendita la casa que cuida a un anciano! ¡Bendita la familia que honra a sus abuelos!”, y el Papa León XIV en su mensaje nos dice: “Que esta Jornada sea, por lo tanto, un estímulo para todos, en particular para los más jóvenes, y así retomar la bella costumbre de visitar a los propios abuelos, los mayores de la familia y también a aquellos que no reciben ninguna visita”. No hagamos oídos sordos.

Si Dios el próximo domingo seguimos comentando el mensaje del Papa.

+ Les comparto que luego de su encuentro con el Señor Jesús en el Preseminario, hay 8 jóvenes que primero Dios irán al Curso Introductorio, y 13 han solicitado iniciar la experiencia de Seminaristas en Familia. Sigamos en oración para que el Señor nos bendiga con muchas y santas vocaciones.