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sábado, 29 de agosto de 2026

LA CAPTURA - Remando juntos en familia

 



Pbro. Alvaro Sánchez Quevedo

 

El pasado 21 de agosto se estrenó en la plataforma Netflix la película “La Captura”, la cual en estos días ocupa el número 1 en México como la cinta más vista en dicha plataforma. Es un thriller de acción que narra la detención de Joaquín “el Chapo” Guzmán, quien junto al “Cholo Iván” después de escapar por un túnel, salir por una alcantarilla y robar un auto rojo, son detenidos por dos policías.

La dirección corrió a cargo de Chava Cartas, el guion es de Bernardo Esquinca y el reparto quien por su excelente actuación da soporte y credibilidad a la historia son Alfonso Herrera, Noé Hernández, Héctor Kotsifakis.

Aparte de ser una propuesta de entretenimiento inteligente, al espectador no sólo le muestran lo que aconteció el 8 de enero de 2016 en los Mochis Sinaloa, sino que la historia está narrada desde la perspectiva de estos dos policías, quien después de una jornada nocturna de trabajo tienen entre sus manos a uno de los hombres más buscados. Algo que se agradece mucho, es que a diferencia de otras propuestas cinematográficas y series, esta no es una apología del narcotráfico, por el contrario, nos sumergen en el dilema moral que tienen que resolver estos dos trabajadores públicos.

Primeramente, quiero destacar el personaje del agente Arturo Carmona, un padre de familia cariñoso que al recibir la noticia de que nuevamente será papá, debido a su estrechez económica, pide el horario nocturno pues este tiene mejores prestaciones y un mejor sueldo. El es quien comanda y quien junto con su compañero el agente Héctor Rosales tienen que decidir que hacer con el Chapo Guzmán. La destacable actuación de Poncho Herrera nos trasmite toda la lucha interna que hace el policía para tomar decisiones, no es un hombre explosivo e irracional, por el contrario, en breve tiempo discierne, sopesa, que es lo más conveniente para esa situación concreta, llama la atención que el personaje deja entrever como él mismo tiene cierta desconfianza de las autoridades, como la corrupción y los acuerdos por debajo del agua son una realidad que se vive en nuestro país.

Hay dos momentos muy relevantes de la película que dan para la conversación y el análisis, una donde los dos policías dentro y fuera de la patrulla tienen que tomar una decisión y la otra donde el agente Carmona se encuentra sólo con el Chapo en la habitación del Hotel Suites Doux, cabe destacar como en parte de su diálogo el narcotraficante se percibe a si mismo como un buen padre, comparándose con la paternidad asumida del policía.

A pesar de que la cinta no es propiamente sobre la vida del narcotraficante Joaquin Guzman, sin embargo, en su actitud en medio de la captura deja ver como este sociópata se mantiene aparentemente tranquilo pues se siente con tanto poder que de una u otra forma piensa que él va a salir librado. Quiere manipular a los estresados policías teniendo dos intervenciones, primero queriendo sobornarlos con fuertes cantidades de dinero e incluso prometiendo la total protección de por vida a sus familias, ante la negativa, pasa a la amenaza dejándoles en claro toda la estructura de poder y de influencia que tiene en todo el territorio nacional, de tal forma que si ellos no lo dejan libre lo que les espera es la muerte, y como lo sabemos cuando viene de parte del crimen organizado, una muerte cruel y violenta.

Uno de los aciertos tanto del guionista como del director, es que en el desarrollo de la historia no adquiere un tono melodramático que pareciera una telenovela, tampoco asume un discurso moralino presentando los valores de una forma superficial e inoportuna, sino pone en la mesa todo un dilema moral que los dos policías tienen que resolver, mostrando todos esos rincones emotivos y contradictorios de la naturaleza humana.

Al terminar la película uno se pregunta ¿Qué será de la vida de estos dos “héroes” anónimos?, el periodista Héctor de Mauleón señala que ellos después de la captura fueron obviamente protegidos y enviados al extranjero, aunque a partir de 2019 cuando desaparece la Policía Federal para convertirse en la Guardia Nacional, ambos dejaron de contar con dicha protección por parte de las autoridades del gobierno.

FALLO MORAL - Ecos Provinciales

 



Pbro. Dr. Jorge Amando Vásquez Rodríguez 


José Carlos Ruiz (filosofo) nos propone reflexionar sobre las consecuencias del uso de la Inteligencia Artificial y su repercusión en los diferentes campos de nuestra sociedad a propósito de la obra de Èric Sadin, titulada El desierto de nosotros mismos (Caja Negra, 2026).

Así podemos destacar las siguientes reflexiones.

Si nos preguntamos cuáles son las consecuencias en la actualidad sobre el uso indiscriminado de la Inteligencia artificial tenemos que preguntarles a los directamente afectados de la misma, partiendo de la idea que si queremos vender cigarros, ¿vamos a preguntarle al señor Marlboro sobre sus efectos? Necesitamos hablar con expertos, con los oncólogos que son quienes saben de verdad sus consecuencias.

Cuando queremos entender las consecuencias de la IA no podemos preguntarles a los que las crean. Todo lo que nos dicen es falso. Hay que preguntarle a la gente que sufre de verdad las consecuencias, no a las grandes empresas y compañías. Deberíamos preguntar a los profesores, a los profesionales de la cultura, del cambio climático, porque ellos sabrán más. Lo que estamos oyendo es un discurso vacío que nos estamos tragando mientras que si tuviéramos testimonios de verdad, tendríamos más verdad. Tendríamos que hablar con los investigadores. De esta manera tendríamos más discursos que aquellos que son fabricados y falsos. La sociedad necesita más precisión.

(Tomado de ttps://www.eldiarioar.com/cultura/eric-sadin-filosofo-ver-tipos-humanos-nuevos-esclavos-personas-no-quieren-someter-automatizacion-ia)


TANATO LOGOS

¿Por qué hablamos de este lenguaje de la muerte?

Partimos de la idea que en la IA las respuestas ya están prefabricadas, le preguntes lo que le preguntes, es así que siempre tendrá una respuesta a lo planteado, en cambio una persona ordinaria no sabe lo que voy a decir en tres segundos, no sabe las palabras que van a salir de la mente. No lo sabemos porque la relación con el lenguaje no tiene que ser de probabilidad sino que es una relación indeterminada.

Si nos preguntamos cómo se mata el lenguaje pongamos el ejemplo de un político francés (puede ponerse la profesión que guste, incluido un sacerdote para la homilía dominical) que para las elecciones municipales de marzo utiliza sistemas de IA para estructurar los discursos -lo que llamo la tecnología ventrílocua- incluso para redactar los propios discursos. Preparo un discurso y le pido al sistema que me lo haga según la audiencia. Es el final de la política, lo que yo llamo el demagoguismo algorítimo. En vez de usar la IA deberíamos hacernos la pregunta más importante. Los niños en un futuro nos van a preguntar por qué voy a la escuela si la IA me va a hacer todo el trabajo. Si no frenamos esto, llegaremos a un fallo moral y la próxima generación nos puede reprochar todos estos errores.


DOS TIPOS DE HUMANOS

Ante los retos antropológicos que genera la IA uno de ellos es precisamente rebelarse a dejar de pensar e incluir el esfuerzo de leer para generar nuestro propio lenguaje y como consecuencia nuestras propias ideas, algo que cada vez veo en las sociedades que se están ahorrando de manera grave afectando no tan solo las capacidades cognitivas sino su mismo universo mental.

En esta sociedad vamos a ver dos tipos de humanos: los nuevos esclavos, que van a morir de diabetes usando estos sistemas sin pensar, y las personas correctas que tienen principios y que no se quieren someter a esta automatización creciente, que quieren desarrollar modelos de existencia diferentes. En el futuro necesitamos una infinidad de contra modelos que celebren la vida y la creatividad humana.


DEPENDIENTES EMOCIONALES DE ChatGPT

Desde hace cuatro años estamos viendo la introducción de ChatGPT y de las inteligencias artificiales generativas. Estamos viendo ya grandes consecuencias, desastres. Un job apocalipsis en el que los ejecutivos ya están siendo golpeados por la IA. Tenemos testimonios de profesores totalmente desorientados que no saben cuál es su rol hoy en día. Otro ejemplo son las plataformas de música, como Spotify, donde el 30% es música hecha por IA. Es un peligro para el sector de la música y de la cultura en general, directores, productores. Otro ejemplo son los testimonios de adolescentes y adultos que están diciendo que tienen una dependencia emocional muy fuerte de la IA.

Y ante esta realidad, he sido testigo que alguien le preguntó a la IA cómo salir adelante después de haberse divorciado. También me han sugerido que prepare algún tema u homilía preguntando a ChatGPT sobre las ideas base sobre algún tema concreto. Obviamente yo me he negado.


EL ANÁLISIS SIEMPRE NECESARIO

Lo que necesitamos es una estructura, un análisis. No se interroga a personas como yo acerca de estas consecuencias, siempre se les pregunta a los creadores, a los que desarrollan esos sistemas de IA y eso es una infantilización. Preguntamos mucho a personas como Sam Altman [director ejecutivo de OpenAI] pero él vende su producto, obviamente va a decir que todo va bien. Nos estamos volviendo locos. Es un discurso que nos produce alivio cuando lo escuchamos. Pero si queremos vender cigarros, ¿vamos a preguntarle al señor Marlboro sobre sus efectos? Necesitamos hablar con expertos, con los oncólogos que son quienes saben de verdad sus consecuencias.


LA SOCIEDAD NECESITA PRECISIÓN

En esta sociedad no estamos a la altura de los retos. Todas las personas que se sienten vulgarizadas deberían movilizarse porque hay cosas que no se deberían aceptar. Esto requiere que se movilicen las personas

En esta sociedad vamos a ver dos tipos de humanos: los nuevos esclavos, que van a morir de diabetes usando estos sistemas sin pensar, y las personas correctas que tienen principios y que no se quieren someter a esta automatización creciente, que quieren desarrollar modelos de existencia diferentes. En el futuro necesitamos una infinidad de contra modelos que celebren la vida y la creatividad humana.

HACIA UNA MADUREZ PSICOLOGICA Y ESPIRITUAL 2026| SALUD, ENFERMEDAD Y VIDA ESPIRITUAL

 



Mtra. Psic. Olga Margarita Rivera O. | Codipacs Chilpancingo-Chilapa


En el artículo anterior, analizábamos cómo está formada íntegramente la persona en sus dimensiones, espíritu, alma, cuerpo, y descubrimos cómo las otras dimensiones, que muchas veces desconocemos, están estrechamente unidas a nuestro ser persona.

Vimos todas estas dimensiones desde el punto de vista del teólogo y filósofo Ramón lucas, desde la perspectiva de las diferentes teorías psicológicas y lo que el Magisterio de la Iglesia nos enseña.

El día de hoy, para entrar en el tema es necesario hacer una pequeña reflexión: Cuando se nos descompone el automóvil, ¿a quién recurrimos? obviamente al mecánico, cuando se nos descompone el reloj ¿Quién nos ayuda? El relojero, cuando nuestro cuerpo se enferma ¿con quien acudimos? Con el médico claro, pero cuando se enferma el espíritu… ¿a quién recurrimos?

Y es justo en este punto cuando nos damos cuenta que no sabemos qué hacer o con quien debemos ir a recibir ayuda.

Cada vez es más habitual, especialmente en las sociedades consumistas, recurrir a expertos que alivien los sufrimientos psicológicos y ayuden a recobrar la energía para vivir, ya que el estado del espíritu humano y las patologías psíquicas, así como algunas enfermedades del cuerpo logran alterar de manera importante el equilibrio que debiera existir entre todas las dimensiones del ser persona.

Para lograr ese equilibrio es necesario conocer la verdad sobre uno mismo y las debilidades para recobrar la libertad; sólo así podrá cada uno atreverse a tomar opciones conscientes y hacerse responsable de su vida.

Salud Y Enfermedad

Según la Organización Mundial de la Salud, la salud es “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”; la enfermedad, por lo tanto, puede ser entendida como cualquier alteración en esas tres dimensiones.

Se habla de enfermedad orgánica (física) cuando el proceso anormal tiene como causa inicial o provoca un defecto en los órganos del cuerpo o en una función fisiológica del organismo (por ej. La diabetes, el cáncer, la meningitis).

La enfermedad psíquica o mental, en cambio, se manifiesta sobre todo en el actuar humano y en las funciones unidas a la esfera psíquica como los sentimientos, las emociones, los pensamientos y las actitudes.

Si esta definición se toma en sentido literal, está claro que no se encontrará ninguna persona sana en el mundo, donde la perfección es sólo un deseo; San Agustín escribió: “el cuerpo está sujeto a tantas enfermedades, que ni los libros de los médicos las contienen todas, la mayor parte de los remedios y medicinas son otros tantos tormentos para librar al hombre de una pena con la ayuda de otra”.

Lo que más nos interesa no es la enfermedad, sino la persona enferma que desea encontrar sentido a su sufrimiento y alguien en quien apoyarse.

Por vida espiritual entendemos aquella que debería desear cualquier persona: hacer crecer las capacidades esenciales de nuestra naturaleza, desarrollar la inteligencia y la libre voluntad; significa conocer mejor la verdad, amar intensamente el bien, va más allá de la mera satisfacción de las necesidades materiales.

Para el cristiano quiere decir imitar a Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, que nos da el ejemplo de su existencia terrena dirigida a un fin y con un significado preciso: “cumplir la voluntad de su Padre”.

Descubrir esta voluntad será un auténtico camino de vida espiritual, cuanto más se supere una persona así misma, más espiritual será su existencia, no se concentrará tanto en sus intereses o necesidades, sino que mirará hacia fuera de sí, en busca de Dios, de los demás, del sentido último.

La relación entre enfermedad espiritual es difícil de entender, pero se ilumina con la vida de Jesús, muerto en la cruz, la enfermedad y la vejez nos recuerdan que todos estamos de paso.

El papel del médico es de gran importancia; la Sagrada Escritura dice: “honra al médico como corresponde, porque también a él lo creo el Señor” (Eclo. 38, 1). Después afirma claramente que nuestra salud está sobre todo en las manos de Dios: “la curación procede del Altísimo y el médico recibe presentes del rey. La ciencia del médico afianza su prestigio y él se gana la admiración de los grandes. El Señor hizo brotar las plantas medicinales y el hombre no las desprecia. ¿Acaso una rama no endulzó el agua, a fin de que se conocieran sus propiedades? El Señor dio a los hombres la ciencia, para ser glorificado por sus maravillas. Con esos remedios el médico cura y quita el dolor, y el farmacéutico prepara sus ungüentos. Así, las obras del Señor no tienen fin, y de él viene la salud a la superficie de la tierra. Si estás enfermo, hijo mío, no seas negligente, ruega al Señor, y él te sanará” (Eclo. 38, 2-9)

Desde hace veinte siglos los cristianos disponen de herramientas concretas de diagnóstico que permiten hacer un chequeo al corazón humano; en todo caso, antes deberá diagnosticar la enfermedad en el nivel cuerpo, en el nivel del alma y en el nivel del espíritu.

El médico puede ayudar al ser humano a vivir en paz y armonía con su cuerpo y con su alma a todos los niveles, también en el más alto: tradicionalmente llamado espíritu. El “espíritu” en el lenguaje de las Sagradas Escrituras, muchas veces es sinónimo de “corazón”, pero significa además la profundidad del corazón en contraste con la psique, que sería la parte más exterior, más unida al cuerpo y, por tanto, menos libre.

Pero antes de proceder a un examen exhaustivo del estado espiritual, sería bueno concentrarse en el corazón del hombre. Este no es sólo un órgano extremadamente importante de su cuerpo. Sino también, desde el punto de vista cristiano, su centro espiritual, porque el misterio de la persona está oculto en el corazón (1 Pe. 3,4). Allí descubre su identidad por medio de la relación con Dios, con los santos, con los ángeles, con los otros e incluso con los demonios.

Y quien elige cuidar el corazón espiritual, ciertamente ha encontrado el punto de partida de una vida sana y feliz.

En todo procedimiento terapéutico de tipo espiritual, es esencial adoptar una actitud de profundo arrepentimiento, tener presente la cercanía de la muerte y considerar el juicio final.

En la Iglesia de Oriente los pastores animan a pedir a Dios el don de las lágrimas, que permite liberar las emociones bloqueadas y perdonarse a uno mismo y a los demás, lo que supone el milagro de una vida nueva y mejor. Y para que el milagro de una verdadera transformación de la persona se realice, hay que desear sin cesar, experimentar la presencia de Dios.

Y puesto que tanto el cuerpo como el espíritu poseen una dimensión relacional, vamos a proponer en este primer momento, algunos métodos concretos que nos permitirán abrir, totalmente, nuestro corazón a Dios:

·       En primer lugar: el ayuno, el rezo de los salmos, del rosario y la práctica de la “oración de Jesús”.

·       En segundo lugar: la lectura de los Evangelios y la participación en los sacramentos, especialmente en la Eucaristía, pues el Evangelio y la eucaristía son las dos realidades que conservan el fundamento de la fe cristiana como fuente de vida y don que devuelve la salud.

A los profesionales de la salud y a quienes tengan algo que ver con el sufrimiento humano, les ayudarán las palabras que Benedicto XVI escribió comentando la capacidad dada por Jesús a los doce apóstoles de curar toda enfermedad y dolencia (Mt. 10, 1): “quien quiera curar realmente al hombre, ha de verlo en su integridad y debe saber que su última curación sólo puede ser el amor de Dios”.

Nos vemos la próxima semana…

 

ECCLESIA | LA CREATIVIDAD, FORTALECE LA SALUD MENTAL Y ESPIRITUAL DEL CRISTIANO (4)

 



L.C. Héctor García A.| Codipacs Chilpancingo-Chilapa


¿Qué otros elementos nos pueden servir en esta salud mental? alimentación y descanso adecuados. Yo creo que todos lo tenemos claro, pero solo añadiré esto: recuerden que muchas compensaciones para lo que hacemos, especialmente por los demás, vienen en forma de alimentos. Entonces, los desórdenes alimenticios nuestros tienen que ver con comer excesivamente, comer muchas cosas dulces o comer muchas cosas refinadas de alto precio.

Detrás de cada uno de esos excesos hay un pequeño diagnóstico. Te lo digo no para que te amargues, te lo digo para que lo tengas en cuenta y para que lo para que lo superes. Cuando tú tienes que darte algún gusto de alto costo económico, restaurante finísimo, etc, en vez de estar peleando con eso o dándote esa clase de gustos, trata de ver qué estás tratando de equilibrar con eso. Entonces, alimentación y descanso deben ser adecuados.

Otro elemento para la salud mental, es la creatividad. ¿Tú qué haces además de tus labores religiosas, escolares, del hogar o del trabajo? Yo creo que es de lo más descuidado que tenemos muchos de nosotros y me incluyo.

Estoy  trabajando en eso. Yo trabajo en una oficina y trato de aplicar lo que predico y aprendo en mi comunidad y en mi parroquia. Por ejemplo, aquí les confieso desde hace unos meses me he dado a la tarea, sin ninguna evaluación, sin que sea una tarea más, porque ya uno tiene muchas tareas, me he puesto “la tarea” de leer y escribir, además de que tocar la guitarra es mi pasión y ahora me he propuesto a perfeccionar nos solo la guitarra, sino aprender a tocar el piano.

¿Qué pasa si yo escribo algo? No lo se… Como nosotros sabemos, tenemos, en la provincia, gente que escribe muy bien.

¿A propósito, qué quiere decir escritura creativa? Haga una poesía, escriba un cuento, haga una novela. Suena raro, ¿no? me asombra ver la creatividad literaria que había en otros tiempos. Es que todos esos padres antiguos, todos esos frailes antiguos, algunos laicos, cultivaban la creatividad de maneras que hoy a nosotros nos parecen hasta extrañas.

Había quien se dedicaban a la historia y eso ¿Por qué? Por una afición que tenían a escribir historia e historias. Yo no sé si lo que hago es escritura creativa o qué es.

¿Dónde está tu creatividad? ¿Por qué la creatividad es importante? Mira, es un descanso del deber, una cosa que fatiga cualquier corazón es pasar todo el día entre estos verbos: ahora debo, ahora me toca, ahora me toca y después debo. Tengo que hacer esto. Y en esos tres verbos se le va uno el día.

Ahora tengo que, después debo y después me toca. Al otro día, primero me toca, después debo y después… y todo el día así.

Eso te hace sentir una máquina, eso te desgasta, eso te drena. Tú necesitas algo que sea diferente y eso te lo da la creatividad, la música, la pintura. Hacer eso, hace un bien muy grande, canaliza fuerzas, trae descanso, te ayuda a descubrir posibilidades tuyas.

¿Cuáles son esas creatividades tuyas? No confundir la creatividad con otras actividades. Por ejemplo, si tú estás practicando un deporte, eso está bien, ya lo mencionamos antes, pero además de practicar un deporte, aquí decimos creatividad. Creatividad es hacer algo que no existe, como lo que he dicho, una poesía, una novela, un canción.

Yo estoy aquí, escribiendo, estoy un poco atrasado en mi propósito, pero ahí voy y me ha servido y me parece bonito. Conocí también un hermano que practica el origami, esto de plegar papel, y hacen unas maravillas con el famoso origami, y ahora hasta da cursos.

El Autoconocimiento y la Gratitud | Cuestiones prácticas.

Entonces, todo eso ayuda a la salud mental. Y por supuesto vamos a terminar esta parte, la salud mental con el autoconocimiento y la gratitud.

Si a mí me preguntaran cuál es la palabra que de manera más eficaz puede mejorar la salud mental de un ser humano, no lo dudaría un momento, es la palabra gracias.

Al grado que el Papa Francisco, invitaba constantemente a hacerlo.

“Estas actitudes se resumen en tres palabras fundamentales: permiso, gracias y perdón”. A estas, el Santo Padre siempre añade una regla de oro indispensable para la supervivencia matrimonial.

Aumente usted el número de veces que dice la palabra gracias a Dios, gracias al hermano, gracias a quien preparó los alimentos, gracias al que me abrió la puerta, gracias al que me dio un vaso de agua. Gracias.

Aumenta el número de veces la palabra gracias. y usted verá lo que eso trae.

Bueno, yo les prometí que eran consejos prácticos, espero que no sean demasiado prácticos, que digan, "¿Para esto nos hicieron leerlo esto?”


1. "Permiso" (o "¿Puedo?"): La virtud del respeto

A menudo, la confianza que da la familia se confunde con el derecho a invadir el espacio, el tiempo o la privacidad del otro. El Papa Francisco explica que la palabra permiso nos ayuda a no ser entrometidos en la vida de los demás. Teológicamente, pedir permiso es un acto de profunda reverencia ante la libertad y la dignidad del cónyuge o del hijo. El amor verdadero no irrumpe por la fuerza; llama a la puerta y espera.


Aplicación práctica: Antes de tomar una decisión que afecte la economía del hogar, o los planes del fin de semana, pregúntale a tu cónyuge: "¿Qué te parece si hacemos esto?". Con los hijos adolescentes, se traduce en el acto físico de tocar la puerta de su habitación antes de entrar. Es reconocer que, aunque compartimos la vida, el otro no es de mi propiedad.


2. "Gracias": La virtud de la gratitud

En la rutina, es muy fácil dar las cosas por sentadas. Creemos que el otro "tiene que" hacer ciertas cosas porque es su obligación. El Papa nos recuerda un antiguo refrán: "el bien nacido es agradecido" y afirma que la gratitud es "la sangre del alma noble". Desde la fe, la gratitud es la memoria del corazón; es reconocer que todo lo que recibimos del otro es un don.


Aplicación práctica: Agradece lo ordinario. Dile "gracias" a tu esposa por la cena que preparó (aunque lo haga todos los días), dale las gracias a tu esposo por llevar a los niños al colegio, o a tus hijos por recoger la mesa. Cuando verbalizamos la gratitud, blindamos el hogar contra el virus de la insatisfacción y la queja.


3. "Perdón": La virtud de la humildad y la sanación

Es la palabra más difícil de pronunciar, porque exige doblegar nuestro orgullo. El Papa advierte que quienes creen que no tienen que pedir perdón por nada sufren del peor de los pecados: la soberbia. En toda familia nos equivocamos, nos lastimamos y nos ofendemos. El perdón es el oxígeno que impide que la convivencia se asfixie; es el eco de la misericordia de Dios en el comedor de nuestra casa.


Aplicación práctica: Sé el primero en pedir disculpas, incluso si sientes que tú solo tuviste el 10% de la culpa. Un simple "perdóname, hablé sin pensar", o "siento mucho haber reaccionado así", desarma la tensión inmediatamente. Y, tan importante como pedirlo, es saber otorgarlo sin guardar facturas para el futuro.


4. La regla de oro adicional: "No terminen el día sin hacer las paces"

Si revisamos las catequesis y Ángelus del Papa Francisco sobre la familia, casi nunca menciona las tres palabras anteriores sin añadir este consejo urgente: “Si nos peleamos en familia, que no termine el día sin hacer las paces”.

Como pastor, he visto matrimonios destruirse no por un gran problema, sino por la acumulación de pequeños resentimientos silenciosos. El Papa lo explica con una claridad brutal: "la guerra fría del día siguiente es muy peligrosa". Si te vas a dormir enojado, el silencio de la mañana siguiente levanta un muro de hielo que es mucho más difícil de romper.


Aplicación práctica: No hace falta un largo discurso a las 11 de la noche cuando ambos están agotados. Como dice el Papa, basta un pequeño gesto. Una caricia, un "buenas noches", o acercar un vaso de agua al buró del otro. Ese simple gesto significa: "No estamos de acuerdo, estamos enojados, pero nuestro matrimonio y nuestro amor son más grandes que esta discusión."

Si logramos incorporar el permiso, el gracias, el perdón y la valentía de hacer las paces antes de dormir, te aseguro que nuestras familias no serán perfectas, pero tendrán cimientos de roca viva para resistir cualquier tormenta.

La próxima semana hablaremos del como recuperar nuestra Vida Espiritual, así como hoy, con alguna aplicación práctica.

 

REMANSO DOMINICAL - XXII Domingo del Tiempo Ordinario A - "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga” Mt. 16, 21 – 27 -



Pbro. Lic. Bulmaro Hernández Morales


INTRODUCCIÓN

En el evangelio del domingo anterior, Pedro, inspirado por Dios, confiesa a Jesús como Mesías. Inmediatamente después, dejándose llevar por su propia inspiración, intenta apartarlo del plan que Dios le ha encomendado. El relato de Mateo 16,21-27, de este Domingo XXII del Tiempo Ordinario del Ciclo A, lo podemos dividir en tres momentos: el anuncio de la pasión; la reacción de Pedro; y las condiciones para seguir a Jesús.


TEXTO DEL EVANGELIO Mt 16, 21-27

En aquel tiempo, comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén para padecer allí mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que tenía que ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y trató de disuadirlo, diciéndole: "No lo permita Dios, Señor; eso no te puede suceder a ti". Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo: "¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es el de Dios, ¡sino el de los hombres!". Luego Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces le dará a cada uno lo que merecen sus obras''.


ELEMENTOS PARA SU COMPRENSIÓN

 “Comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén”. Jesús habla ahora a sus discípulos de subir a Jerusalén. Las consecuencias serán: sufrimiento, muerte y resurrección. Los responsables serán las autoridades políticas (ancianos), las religiosas (sumos sacerdotes) e intelectuales (escribas). Estos tres grupos, se pondrán de acuerdo para juzgarlo, hacerlo sufrir y matarlo. Jesús sabe que lo que va a padecer en Jerusalén forma parte del plan de Dios. No es una simple conjetura humana. Por esta razón Jesús anuncia a sus discípulos “que tenía que ir a Jerusalén”, para cumplir con la misión que Dios le ha dado. Una misión que pasa por el sufrimiento, la muerte, pero que termina con la Resurrección. Para la concepción popular del Mesías, como la que podían tener Pedro y los otros, esto resulta inaudito. Sin embargo, la idea de un personaje que salva a su pueblo y triunfa a través del sufrimiento y la muerte no es desconocida al pueblo de Israel. La expresó un profeta anónimo, y su mensaje ha quedado en el c.53 de Isaías sobre el Siervo de Dios.

 “No lo permita Dios, Señor. Eso no te puede suceder a ti”. Lo que no le entra en la cabeza y en el corazón a Pedro es el “padecer mucho” y el “ser ejecutado”. Pedro dejándose llevar por su propio impulso responde con bastante crudeza. Él no está dispuesto a aceptar a un Mesías sufriente. Jesús mira en la reacción de Pedro una grave tentación y peligro. Es por ello que responde de una forma violenta: "¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es el de Dios, ¡sino el de los hombres!". Los hombres tendemos a rechazar el sufrimiento y la muerte, no los vemos espontáneamente como algo de lo que se pueda sacar algún bien. Dios, en cambio, sabe que eso tan negativo puede producir gran fruto.

 “El que quiera venir conmigo, que renuncie así mismo, que tome su cruz y me siga”. Quien quiera ir de tras de Jesús ha de saber que su seguimiento lleva consigo tres grandes exigencias: negarse a sí mismo (dejar aún lado todo aquello que se oponga a la voluntad de Dios), tomar la propia cruz (aceptar y asumir el sufrimiento que implica ir detrás de Jesús), y, finalmente seguirle. El discípulo de Jesucristo, el cristiano de este siglo ha de estar dispuesto moverse en esta dialéctica. Por lo tanto, seguir a Jesús exige estar dispuestos a la conflictividad y a la cruz. Estar dispuestos a compartir su suerte. Aceptar el riesgo de una vida crucificada como la suya, sabiendo que nos espera la resurrección. ¿No seremos capaces de escuchar hoy la llamada siempre viva de Jesús a seguirlo? 

 “Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará”. “La propuesta es vivir en un nivel superior, pero no con menor intensidad: «La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad en la orilla y se apasionan en la misión de comunicar vida a los demás». Cuando la Iglesia convoca a la tarea evangelizadora, no hace más que indicar a los cristianos el verdadero dinamismo de la realización personal: «Aquí descubrimos otra ley profunda de la realidad: que la vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros” (EG, 10).

DISCERNIMIENTO PERSONAL O COMUNITARIO (Hay tres pasos fundamentales para el discernimiento. Primer paso: “Me escucho; segundo paso: “escucho a los demás”; tercer paso: “escucho a Dios”).

Preguntas:
- ¿Cómo vivo mi camino de seguimiento a Jesús? ¿Soy consciente de que ello exige la conflictividad y la cruz?
- ¿Cómo podemos hacer vida este evangelio en nuestra vida cotidiana?

TIMONEL: XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4).





Mons. Leopoldo González González 


El martes próximo, primero de septiembre, celebramos la “XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación”. El Papa Francisco la instituyó con la finalidad de que fuera para todos “una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos”. Es una invitación a contemplar el don de la vida y a apreciar esta tierra que la sustenta y que Dios nos ha confiado.

Las grandes crisis que vivimos en nuestros días, la enorme carga de sufrimiento humano y el deterioro cada vez mayor de nuestra casa común son una queja a la que no podemos hacer oídos sordos, son un grito de nuestro mundo herido que nos reclama sanación y paz.

En su mensaje, el Papa León XIV nos hace ver que la guerra y el grave deterioro ambiental que sufrimos están muy conectados: “La guerra deja heridas que se extienden mucho más allá del campo de batalla. Cobra vidas, desintegra a las familias y fuerza a millones de personas a abandonar sus hogares, aumentando el miedo, la injusticia y la división. La guerra además deja una destrucción social y ecológica que perdura por generaciones”. Y en seguida nos hace ver que guerra y deterioro ambiental exigen no sólo la responsabilidad de las naciones para cambiar los instrumentos de muerte en fuentes generadoras de vida, “convertir las espadas en arados”, “sino también una conversión del corazón que rinda frutos en una fidelidad más profunda a Dios, en el amor mutuo y en el respeto por el don de la creación”. Y nos invita a vivir, con la gracia de Dios, una conversión personal y colectiva más profunda, “un regreso a Dios, que reordene nuestros deseos, sane nuestras heridas y nos ayude a crecer en la virtud”.

Si volvemos nuestro corazón a Dios, se abren nuevas posibilidades: “Lo que ha sido utilizado para la destrucción puede ser redirigido hacia la vida: al cuidado de los pobres, al sustento alimentario de los hambrientos y al cuidado de la creación. Este es el camino de la auténtica conversión ecológica, donde los efectos de nuestro encuentro con Jesucristo se hacen evidentes en nuestra relación con el mundo que nos rodea. La paz entonces comienza en nuestro corazón y se proyecta hacia nuestras relaciones, nuestras comunidades y al mundo en su conjunto”. Bien sabemos que no se construye con las armas, éstas destruyen, la paz se construye con “la verdad, el diálogo, la paciencia, la bondad, la justicia, la misericordia, la comprensión, el cuidado y el amor. Estos instrumentos brotan de los corazones formados por el Evangelio y sostenidos por la gracia de Dios. Sólo estas cualidades poseen el poder de transformar individuos, renovar comunidades y sanar las heridas de nuestro mundo”.

Este es el llamado que el Papa nos hace: “dejar que nuestros corazones sean renovados, de tal manera que favorezcamos la paz y el cuidado de la creación”. Desde nuestro corazón, “convertir las espadas en arados”. Todos, artesanos de paz.

+ Los invito a unirnos a la iniciativa ecuménica para vivir “el tiempo de la creación” del 1 de septiembre al 4 de octubre.  Se tengan en cada parroquia momentos de oración y reflexión en torno al mensaje del Papa. Los invito a celebrar “la Misa por el Cuidado de la Creación”. Ya se nos ha enviado el esquema. Les recuerdo a los jóvenes y adolescentes que fueron confirmados, el compromiso de plantar un árbol o cultivar 5 macetas con plantas comestibles en su casa.

 +++MES DE LA BIBLIA: El martes próximo, con el favor de Dios, iniciamos el mes de septiembre, en el que la Iglesia nos invita a “desarrollar en nuestras comunidades, algunas actividades que nos permitan acercarnos mejor y con más provecho a la Sagrada Escritura”. Ya se nos han hecho llegar a los Padres subsidios para celebrar este “Mes de la Biblia”: 3 esquemas para la Entronización de la Palabra de Dios, cinco catequesis y tres esquemas de Hora Santa. Los invito a vivir este mes más a la escucha de la Palabra de Dios en la Sagrada Escritura.

 

 

COMUNICADO: “DÍA INTERNACIONAL DE LOS DESAPARECIDOS”



Mons. Leopoldo González González 


Desde el año 2011, cada 30 de Agosto, se celebra el “Día Internacional de los Desaparecidos”. Su finalidad es permitir a la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU presentar el número de desapariciones forzadas que se han producido en el mundo durante el año, compararlas con las sufridas en años anteriores, proponer soluciones y aunar esfuerzos con los gobiernos de los países donde se presenta este crimen. Sin embargo, la verdadera intención de este día es dar voz ante el mundo a quienes han sido víctimas de la desaparición forzada y plantear estrategias para que este crimen no continúe. Esta conmemoración también sirve para que todos tomemos conciencia de la gravedad de esta problemática y nos unamos a los múltiples esfuerzos que ya se están realizando en la sociedad para buscar caminos de solución.

Actualmente la desaparición forzada es uno de los delitos lacerantes más graves que afectan a la sociedad. Son muy muchas las personas desaparecidas en nuestra Patria. Por las noticias hemos sabido que en cifras oficiales, en estos siete meses, de enero a julio, en nuestro estado, de 394 personas reportadas siguen desaparecidas 246, sin especificar si las encontradas estaban vivas o muertas. No se trata de un simple dato estadístico. Cada una de estas personas tiene una historia, una familia que queda profundamente lastimada, un proyecto de vida truncado, un reclamo de justicia y de verdad.

En la Agenda Nacional de Paz, se nos hace ver “la corresponsabilidad de todos en la búsqueda de las personas desaparecidas” como uno de los procesos necesarios para la construcción de la paz y se indica que “la acción que realizan las familias y colectivos (en busca de personas desaparecidas) serán efectivas en la medida en que las instituciones asuman su responsabilidad y la sociedad se solidarice con ellas”.  El Cardenal Parolín en su reciente visita a nuestra Patria expresaba: “La paz es un trabajo artesanal que comienza con la empatía al dolor del otro”. Y nos impulsaba a acompañar a las víctimas de las violencias y a las madres buscadoras, compartiendo su dolor y caminando junto a ellas en la búsqueda de verdad, justicia y paz. Sigamos en el esfuerzo por mantenernos sensibles al profundo dolor de estas personas, orar expresamente por ellas en nuestras celebraciones de la Eucaristía, y acompañarlas según nuestras posibilidades. Les pido motivar a la comunidad a expresarles una palabra de cercanía y fortaleza en cesto o buzón que se ponga con ocasión de las celebraciones por las Víctimas de las violencias.

+ En reuniones con algunas personas de colectivos de búsqueda, con familiares de personas desaparecidas y con agentes de la pastoral social se vio necesario mirar algunas medidas preventivas, sobre todo para jóvenes. Comparto algunas de ellas que miran al fortalecimiento de los factores de protección familiar: promover una comunicación abierta y de confianza entre padre, madre e hijos; acuerdos familiares sobre horarios, lugares frecuentados y formas de contacto; atención a señales que hablan de riesgo: cambios bruscos de conducta, aislamiento, amenazas, contacto con personas desconocidas; establecer un modo de comunicar cambios repentinos de planes o de ruta; tener información reciente de cada uno de los miembros de casa: fotografía, señas particulares, ropa que usa; cuidar la solución pacífica de los conflictos en el hogar; cada mañana saludarnos mirándonos al rostro y, según lo que miramos, preguntarnos cómo estamos. Mucho se nos ha orientado sobre la prudencia del manejo de datos personales en las redes sociales, y no deslumbrarnos por ofertas de trabajo cuya entrevista no permite ir acompañados de los papás. Seamos muy prudentes en ello.

sábado, 22 de agosto de 2026

III JORNADA NACIONAL DE LA JUVENTUD MONTERREY-2026

 

USTEDES TAMBIÉN DAN TESTIMONIO,

PORQUE ESTÁN CONMIGO (JN 15, 27)

 

III JORNADA NACIONAL DE LA JUVENTUD

MONTERREY-2026


 

PBRO. VÍCTOR MANUEL RENDÓN SANTANA

ASESOR DIOCESANO DE PASTORAL DE ADOLESCENTES Y JÓVENES

 

Con mucha alegría y emotividad se celebró el pasado 15 y 16 de agosto la III Jornada Nacional de la Juventud con sede en Monterrey, en donde acudieron jóvenes de todos los estados del país llegando a sumar casi 12 000 personas, todos acogidos en las instalaciones del estadio Borregos del tecnológico de Monterrey.

 

En esta ocasión Acapulco como provincia tuvo una muy buena representación, pues animosamente participaron un gran número de jóvenes de las diócesis hermanas de Chilpancingo-Chilapa, Tlapa, y pues de Acapulco, nuestra diócesis, de la cual asistieron 37 jóvenes de distintas parroquias de Acapulco, Costa Chica y Costa Grande.

 

La travesí a la III JNJ, inició el jueves 13 por la tarde. Tuvimos la Santa Misa de envío a las 5:00 p.m. en la Parroquia de la Sagrada Familia de dónde salimos a nuestro destino. El Viernes 14 hicimos una primera parada en San Luís Potosí en la casa de las hermanas religiosas Misioneras de la Caridad de María Inmaculada (MCMI), en donde se nos ofeció el almuerzo. Además la Hna. Beatriz nos compartió rasgos dela espiritualidad de su carisma, “la pequeñez y bondad espiritual”, conforme a su fundador, el beato Padre Moisés Lira, al terminar el almuerzo nos dio un recorrido por un pequeño museo donde se encuentran algunas peternencias del Beato.

 


Terminado el almuerzo, tuvimos parte de la tarde para despejarnos en una parte de la Huasteca Potosina, en Tamasopo, donde pudimos disfrutar de las aguas y hermosos paisajes que nos ofrece este rincón natural de nuestro país. Ya por la tarde noche retomamos nuestro camino a Monterrey.

 

Eran aproximandamente las 5:30 de la mañana cuando ya estábamos en las instalaciones del Estadio Borregos, eso nos permitió ser de las primeras diócesis en formarnos para pasar a ocupar el lugar, el cual dio acceso a las 7:00 a.m. En los primeros minutos del día en cuanto se iban sumando más jóvenes de las distintas diócesis la alegría comenzó a tomar forma, a través de cantos, porras, panderos, gritos y el ya tan famoso “quiere volar” el gozo iba tomando forma. Hubo un pequeño espacio para instalarnos, visitar el tianguis vocacional y el mercadito con todo tipo de recuerdos.

 

El acto inaugural estuvo cargado de color, tardiciones y costumbres. Después se dieron paso la animación y las diferentes y ricas ponencias, donde Obispos, sacerdotes, religiosas y laicos muy preparados nos ofrecieron charlas cargadas de reflexión, algunas temáticas fueron las siguientes: ¿Morirías por Cristo? Impartida por Mons. Hilario González, Obispo de Saltillo, Católico en redes sociales impartido por Cristóforos, ¿Se puede amar para siempre? Por Luis Herrera, El Sufrimiento transforma por Padre David Jasso, ¿Amor o uso? Impartido por D Novios, etc, cada una de clas charlas muy ricas y muy reflexivas. Cabe mencionar que durante el día hubo también un área para las confesiones, y todo el día hubo sacerdotes confensando, además de la capilla del santísimo que siempre estuvo abierta y con muchos jóvenes orando ante Jesús.

 

Por la tarde despúes de la comida hubo animación, tuvimos una muy emotiva Hora Santa con Jesús. Contamos con la presencia de Franco Escamilla, quien con su familia nos regaló un momento muy emotivo lleno de unción. Terminando este momento comenzaron a desfilar por el escenario varios grupos de animación como Jésed, Amén, los Payasónicos y por último Hakunna, cada uno a su estilo hicieron vibrar el estadio completo, terminando las casi 3 de la mañana.

 

El domingo fue culminando con un acto hermoso guadalupano dirigido por los hermanos jóvenes de comunidades indígenas, luego algunos avisos y por último la Santa Misa, la cual fue presidida por Mons. Rogelio Cabrera, Obispo de Monterrey, y concelebrada por los Obispos de la provincia y muchos sacerdotes. En su homilía Mons. Remarcó la no exclusión y de cómo la Iglesia debe ser un espacio para todos.

 

Después se dieron los agradecimientos y se anunció la Provincia de León como la sede de la IV JNJ que se llevará a cabo en el 2029.




Remando Juntos en Familia - LA IMPORTANCIA DE DISCERNIR EN LA FAMILIA

 


Pbro. Alvaro Sánchez Quevedo

 

Dentro de la vida familiar existen muchos momentos que requieren de un discernimiento adecuado, para que la decisión que se tome sea para bien de todos los miembros que la conforman, por ejemplo, si el papá debe cambiar de empleo, si toda la familia tiene que emigrar a otra ciudad o país, si es conveniente adquirir en ese momento un nuevo auto, si ya es tiempo que la mamá tome un empleo para ayudar con la economía de la casa, etc. No se puede elegir a la ligera cualquier opción, ya que quizás perjudique, dañe y lastime la dinámica que se vive en el hogar.


Varias familias en su historia lastimosamente han tenido que cargar con sentimientos de culpa, debido a precipitarse y no pensar bien las cosas, y tomar malas decisiones; son heridas que algunas veces tardan mucho tiempo en sanar.


Uno de los grandes aportes que San Ignacio de Loyola hizo no solo a la iglesia sino a nivel universal, es proporcionarnos elementos claros, concretos, para realizar un buen discernimiento. El Papa Francisco en una ocasión dijo “Quien discierne no es vivido por la vida, quien discierne vive”. En ocasiones por pereza espiritual, por irresponsabilidad histórica, por llevar una vida superficial, en el seno del hogar no se dedica tiempo para reflexionar, meditar, discernir.


Para discernir, como base se requiere primeramente tener un buen conocimiento personal, con humildad y honestidad saber reconocer mis fortalezas y debilidades, que tengo y que me hace falta, también necesito tener momentos de silencio que faciliten la oración, la comunicación con Dios que me ayude a percibir con mayor claridad lo que más conviene “Discernir es escuchar el propio corazón no para hacer lo que Él quiere, sino para entender lo que Dios quiere decir a través de él (corazón). De igual importancia es recomendable purificar nuestros deseos desordenados, nuestras apetencias, ya que se convierten en un obstáculo y no permiten visualizar el bien Mayor. Dentro del proceso de discernimiento y al concluir, es necesario estar vigilante, atento a como se va desarrollando nuestra vida conforme a lo decidido y si estamos siendo fieles a la opción que tomamos.


De una forma sencilla tratando de compartir los momentos del discernimiento ignaciano, podríamos señalar 4 etapas:


1.- PREPARATE PARA DECIDIR: es en parte lo que se conoce como la indiferencia ignaciana, no es que me dé igual todo, o apatía, es tener la libertad interior para poder escuchar a Dios sin los apegos, sin los afectos desordenados, es estar libre, no sentirme condicionado.


2.- RAZÓN Y ORACIÓN: es hacer un sano equilibrio entre mis encuentros con Dios y el uso de la razón, ya varios pontífices nos han recordado que la Fe y la Razón no son opuestos, por el contrario armónicamente se complementan, este momento se puede dar en 3 tiempos: A) cuando Dios habla directo: esto es un poco raro, los ejemplos los encontramos en la biblia, es cuando San Pablo va camino a Damasco y directamente Jesús le dice “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”, o cuando Jesús pasa delante de Mateo y le dice “sígueme”. B) Cuando Dios habla por Consolaciones y Desolaciones. La consolación es cuando siento Amor a Dios, Paz, Esperanza. La Desolación es cuando siento inquietud, miedo, alejamiento. C) Cuando estás en calma: aquí es recomendable hacer una lista donde anotes convenientes y peligros, pros y contras en un ambiente de oración. Cuando hagas la lista puedes hacer 3 ejercicios de imaginación que te ayudarán para darte cuenta de que tan acertada es tu elección. 1er ejercicio: imaginar que, si viene un desconocido con el mismo problema que el tuyo, que le dirías, que le aconsejarías. 2º ejercicio: imagínate en el lecho de muerte ¿qué decisión te hubiera gustado haber tomado? 3er ejercicio: imagínate el día del juicio frente a Cristo, que decisión te gustaría presentarle.


3.- CONFIRMA LA PAZ: toda buena elección te da paz, no euforia, no adrenalina del entusiasmo. Paz que dure días no minutos. La decisión no sólo beneficia una solo área de la vida, sino todas sus dimensiones. Sta. Teresa decía “el alma reconoce donde está no por los sentimientos sino por los frutos”.


4.- ACTUA Y VIGILA: ya que has tomado la decisión, es necesario permanecer vigilante, velar sobre el corazón. No confiarte simplemente por haber hecho un serio discernimiento, sino estar al pendiente de cómo se va desarrollando esa decisión. La herramienta para estar vigilante es el examen de conciencia, el cual merece que le dediquemos otro momento para hablar más ampliamente sobre él.


Pidamos para que todas las familias que se reconocen como seguidoras de Jesús, practiquen el discernimiento, tan necesario en la vida de todo creyente.

LAS DIMENSIONES DEL SER PERSONA




Mtra. Psic. Olga Margarita Rivera O. | Codipacs Chilpancingo-Chilapa


1 Tes. 5, 23 “El Dios de la paz los santifique completamente; los conserve íntegros en espíritu, alma y cuerpo, e irreprochables para cuando venga nuestro Señor Jesucristo”


 Son las palabras finales que el apóstol Pablo dirige a la comunidad cristiana de Tesalónica, y es la única ocasión que aparece en las cartas esta descripción del ser humano completo; la mención del cuerpo en esta cita, es quizá, intencional, como haciendo notar que el cuerpo debe ser también santificado y no considerado como algo despreciable y secundario.

Partiendo de este punto concreto, surgen varias cuestiones en las que de pronto no damos la atención debida, por ejemplo, en alguna ocasión alguien nos ha preguntado ¿Quién eres? Y en automático respondemos: soy fulano de tal, o decimos soy el hijo de…, el esposo/a de… pero ¿cuántas veces nos hemos preguntado conscientemente, ¿quién soy? y si nos hemos hecho esa pregunta ¿qué nos hemos respondido?

Lo que sí se puede decir con certeza es que tienes un nombre, pero tu nombre no te define como persona, el ser hijo de, padre de, esposo/a de… tampoco te define como persona y surgen entonces otras interrogantes ¿qué es lo que hace a la persona humana, ser persona humana? ¿porqué pablo hace mención al espíritu, alma y cuerpo? ¿será que sólo soy cuerpo? ¿qué es el alma y qué es el espíritu? ¿qué sucede cuando se considera que la persona sólo es alma/espíritu y cuerpo no es importante (y viceversa)?

Afirmar que una persona es un ser multidimensional, significa que no somos sólo un cuerpo físico; en su obra “Explícame a la persona”, Ramón Lucas Lucas propone una antropología integral que reconoce a la persona como un ser con cuerpo, afectivo, racional, social y espiritual.

Desde esta mirada, cada dimensión influye de forma recíproca en las demás, por lo que el bienestar integral y auténtico sólo puede ser alcanzado cuando se atiende a la totalidad de la persona.


Dimensiones de la persona

Veamos ahora las dimensiones que conforman integralmente a la persona, desde tres puntos de vista, primero la visión del teólogo Ramón Lucas, segundo la perspectiva de las teorías psicológicas y tercero la visión de la Iglesia católica.


Dimensión física: El cuerpo no es un simple instrumento, sino una parte fundamental de la identidad personal.

Lucas señala que el cuidado corporal, a través de hábitos saludables, alimentación adecuada y ejercicio, es una responsabilidad ética y personal.

Desde la psicología de la salud, esta afirmación concuerda con los enfoques biopsicosociales, que reconocen el impacto directo del estado físico en el equilibrio emocional y mental.

Y la antropología cristiana confirma esta visión, al afirmar que el cuerpo participa de la dignidad de la imagen de Dios y está llamado a la resurrección, lo que refuerza la necesidad de un cuidado integral y respetuoso.


Dimensión emocional: Las emociones forman parte esencial de la experiencia humana.

Lucas destaca la importancia de reconocerlas, expresarlas y regularlas de manera sana.

Desde la psicología clínica actual, específicamente los modelos de regulación emocional, se reconoce que una adecuada gestión emocional favorece la resiliencia, la empatía y la salud mental.

En el aspecto cristiano, la educación emocional se relaciona con los frutos del Espíritu (Gal. 5, 22) permitiendo que la persona viva sus afectos de forma ordenada y orientada a su propio bien y al de los que la rodean.

Dimensión mental: Esta dimensión se manifiesta en la capacidad de razonar, reflexionar, discernir y tomar decisiones libres.

Lucas recalca la importancia del desarrollo del pensamiento crítico y la conciencia reflexiva como medios para el crecimiento personal.

La psicología cognitiva y humanista respaldan esta postura al indicar que la reevaluación consciente de la experiencia, facilita los procesos de cambio y maduración personal.

Desde la fe católica, esta capacidad racional se comprende como un don que permite al ser humano cooperar libremente con la gracia, discerniendo su proyecto de vida a la luz de la verdad.


Dimensión social: El ser humano es esencialmente relacional.

Lucas señala que la identidad personal se construye en el encuentro con los otros, mediante vínculos basados en el respeto, la comunicación y el apoyo mutuo.

La psicología sistémica y relacional coincide al afirmar que el bienestar individual está profundamente ligado a la calidad de las relaciones familiares y comunitarias.

Esta dimensión encuentra un fuerte respaldo en el Magisterio de la Iglesia, que afirma que la persona se realiza plenamente en la comunión y la solidaridad, y no en el aislamiento.


Dimensión espiritual: La dimensión espiritual responde a la búsqueda de sentido, trascendencia y propósito.

Lucas reconoce que esta dimensión atraviesa todas las demás y orienta la vida hacia un significado final.

Desde la psicología existencial y la logoterapia, se reconoce que el sentido de la vida es un factor protector frente al sufrimiento psíquico.

En la antropología cristiana, esta dimensión se orienta precisamente a la relación con Dios, quien es la fuente última de sentido y plenitud.


La dignidad de la persona humana

El Concilio Vaticano II, en la Constitución Pastoral Gaudium et Spes, especialmente en su número 16, reafirma que la dignidad humana es el centro de la acción pastoral y social de la Iglesia.

Este documento reconoce los desafíos que amenazan dicha dignidad (como la injusticia, la pobreza y la violencia) e invita a una respuesta comprometida y solidaria.

Esta enseñanza se une con la práctica de la terapéutica, al colocar a la persona como individuo activo de su proceso de crecimiento, nunca como un objeto de intervención, respetando su conciencia, libertad, voluntad y responsabilidad.




La persona creada a imagen de Dios

El Catecismo de la Iglesia Católica, en el número 367, enseña que el ser humano ha sido creado como unidad de cuerpo y alma, a imagen de Dios.

La diferencia sexual (hombre y mujer) no limita esta imagen, sino que la expresa en una complementariedad que refleja la comunión divina.

Esta visión es profundizada por San Juan Pablo II en la Teología del Cuerpo, donde desarrolla una antropología del cuerpo que integra sexualidad, afectividad y vocación al amor, ofreciendo un fundamento teológic